lunes, 30 de enero de 2017

Los escribanos plantan cara al Whatsapp (ESP)

  • El decano de la institución, Francisco Cantos, afirma que estos mensajes encierran una «fácil manipulación»
  • El Colegio Notarial de Valencia pide prudencia a la hora de levantar actas sobre conversaciones de esta aplicación

El Whatsapp se ha extendido a una velocidad vertiginosa, va muy por delante de la legislación, Por ello el Colegio Notarial de Valencia aconseja no levantar acta sobre las conversaciones de esta red de mensajería instantánea ante su «vulnerabilidad y su poca fiabilidad». Cada vez hay más casos que presentan como prueba judicial mensajes de esta aplicación y los notarios advierten de «su validez relativa».

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El decano del Colegio Notarial de Valencia, Francisco Cantos, confiesa que «este es un tema que lleva rondando desde 2014, cuando se probó que el remitente de los mensajes se podía hackear y manipular, pero como cada vez se nos piden más actas de certificación, estamos advirtiendo a nuestro colectivo para que ande con pies de plomo, porque sólo una persona con conocimientos informáticos puede certificar con seguridad la veracidad del ese tipo de mensajes instantáneos, su contenido y su origen».

Un acta firmada por un notario es como un plus de fiabilidad y precisamente Whatsapp no es sinónimo de este adjetivo, por eso a los miembros del gremio «no nos gustan los temas relacionados con esta red de mensajería en los que además aparecen conversaciones sobre temas peliagudos que pueden vulnerar los derechos a la privacidad de la otra persona», explica el decano.

Cantos asegura que su trabajo se puede limitar a certificar una evidencia pero no a dar una garantía procesal. Es más, estas actas suelen ser impugnadas en los juzgados por los abogados contrarios por su validez relativa. Los Ingenieros informáticos advierten de que aproximadamente una de cada 20 pruebas electrónicas están manipuladas.

Es por ello que desde la Asociación de Perítos Judiciales Informáticos, su presidente Ángel Bahamontes, asegura que «son nuestras máquinas las que son capaces de desgranar cualquier documento digital para darle mayor validez en un juicio. Nosotros realizamos informes de 17.000 páginas de garantías con toda esa información que se esconde detrás, porque todo lo digital es rastreable y tiene evidencias, otra cosa es que todos las sepan leer». Esta asociación con tan sólo cinco años de vida aumenta sus socios a pasos agigantados. Empezaron con 46 y ahora son 1.200 y todos ellos con trabajo en donde verificar conversaciones de Whatsapp sobre divorcios, custodias y violencia de género está a la orden del día.

Unos se acercan y otros se alejan de esta aplicación que tantos dolores de cabeza causa a la justicia. Pero todavía no existe ni un juez 2.0 ni sobre todo un notario 2.0 que pueda firmar con seguridad la procedencia y el contenido de estos documentos digitales. El gremio quiere mantenerse lejos de cualquier posible responsabilidad civil o futuras reclamaciones de indemnizaciones porque la prueba no sea del todo fehaciente.